El grupo catalán de teatro callejero Sarruga, fue creado en 1994 por Pakito Gutiérrez, con la inquietud inicial de hacer insectos gigantes. Esto lo llevó a adentrarse en un intenso estudio de ingeniería mecánica y de motricidad, para poder convertirlos en inmensas máquinas que se asemejaran a los seres vivos, con movimientos casi idénticos a los reales.
