Espera, espera, espera… (para mi padre)

Troubleyn | Jan Fabre performing arts
Bélgica
Danza

El tiempo entre el padre y el hijo está pavimentado por la paciencia. Se esperan uno a otro en un lapso que busca capturar a una generación. Uno ha visto todo lo que necesita aprender del otro. Y a la inversa, el otro ha perdido todo lo que el otro necesita descubrir.

Los hijos necesitan tiempo. Tiempo para ellos, tiempo que perder, malgastar, dar. Los hijos no piensan en el tiempo como algo lineal. Para ellos es siempre una curva. Quieren la posibilidad de perderse a sí mismos en cada giro y seguir su propia senda, sus propios instintos. Desean dominar el tiempo, perseguirlo hasta que palpite como su propio corazón. O cambiar la dirección de la flecha por completo, creando un agujero en el tiempo en el cual puedan soñar. Un hijo implora a su padre que espere, espere…

 

 

Viernes 13 y sábado 14 | 21:00 horas

Teatro Juárez

Bélgica | 1 hora

Plática con el artista al término de la función (viernes 13)